El fin del mundo

Viene del lunes 08/02/21

Dejé a Megan y los niños en la casa y me dispuse a averiguar el motivo por el que había saltado la alarma del recinto exterior. Comprobé que el arma estuviera cargada. Ya fuera, advertí que Alex me decía algo desde el interior, por el movimiento de sus labios adiviné que quería que tuviese cuidado. Intenté tranquilizarle con un gesto de mi pulgar hacia arriba. Me interné entre la frondosa y alta arboleda que rodeaba la casa, con el seguro del arma quitado y los cinco sentidos en alerta máxima. Cuanto menor era la distancia que me faltaba para llegar a la alambrada que rodeaba el terreno del que nos habíamos adueñado, mayor era mi nerviosismo. He de reconocer que eran muchas las veces que pensaba en que alguien aparecería para despertarnos de la pesadilla que estábamos viviendo desde hacía ya tres años, pero nunca pasaba nada. Los acercamientos a la valla siempre eran de animales salvajes que, como nosotros, intentaban seguir viviendo. Pero aquella mañana todo sería distinto.

Continuará…

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